domingo, 31 de mayo de 2009

TÚ te lo pierdes....

Sólo tengo cuatro cosas que decir:
1. Hoy hace un día precioso en mi ciudad y he descubierto que puedo sonreir por cosas que no tengan que ver contigo.

2. Me he puesto la minifalda con la camiseta morada... Al panadero, los chicos del parque que jugaban al fútbol y algunos moteros en el paso de cebra parece que les gusta el conjunto ;)

3. Ese amigo que te temías que estaba por mí me ha pedido irme con él a Turquía de locos y he aceptado. Mañana compramos los billetes.

4. Tú eras mi locura y mi ilusión, pero la locura y la ilusión puedo encontrarla en cualquier parte... Prueba tú a encontrar a otra que te quiera y te cuide como lo he hecho yo...


Y no estoy enfadada ni nada parecido. Si me preguntaran diría que sigo queriéndote y echándote de menos. No te reprocho que me dieras todo y luego me lo quitaras. He aprendido que a veces simplemente pasa. Simplemente me he dado cuenta de que, aunque seas tú quien ha tomado la decisión, es a ti a quien mejor le habría venido que esto siguiera. O al menos, a mí no me viene tan mal como pensé....

¿Qué le voy a hacer? Nací princesa.... Cuando me pasa algo malo, sale el sol y mis amigos se vuelcan conmigo. Puede que siga llorando por ti, que te eche de menos y que tú pases, pero bueno, así se equilibran las balanzas, porque durante meses fuiste tú quien quería y yo quien pasaba, no?

sábado, 30 de mayo de 2009

Los acuarios...


Lo único que mi ex y Mr. Perfecto tienen en común es que ambos son acuario. Debo reconocer que no es algo que me sorprenda. Sólo me he enamorado de acuarios y siempre hay sitio para uno más en la lista.

No soy de las personas que creen demasiado en el tarot, los signos y el horóscopo, sin embargo creo firmemente que ahy algunas pequeñas líneas de comportamiento que se repiten en las personas nacidas en fechas parecidas.

Por poner un ejemplo, digamos que los acuarios son personas racionales. No son personas de plantearse el futuro, pero de repente un día se preguntan por su vida y el "hacia dónde va esto".

Por poner, pongamos también que llevas cuatro meses con alguien con quien te ha costado mucho conseguir salir. Con alguien a quien casi has perseguido para tener una oportunidad y con quien al fin eres feliz.

Por poner, pongamos también que de repente una tarde tu cabeza se pregunta hacia dónde va lo vuestro y descubres que esa persona es muy diferente a ti. Tan diferente que has dejado de hacer cosas que te gustan por estar con ella y sabes que nunca podrás compartir tus ocios en el futuro con esa persona.

Entonces, tu cabeza te dice que tiene que haber alguien que te llegue a gustar tanto como ella y que además disfrute haciendo lo que a ti te gusta hacer. Y si esa persona existe y no es la que tienes a tu lado, quizás sea mejor dejarla, por mucho que te guste y la quieras, porque dejar pasar el tiempo sólo puede empeorar las cosas.

Engancharse a alguien sabiendo que no es con quien vas a pasar el resto de tu vida sólo puede hacer las cosas más difíciles en el futuro.


Por poner, pongamos que la chica es leo. Pongamos que los leos piensan mucho en el futuro y que desde que esa chica conoció al acuario supo que no le convenía, que eran muy diferentes y que nunca funcionaría.

Sin embargo, por poner, pongamos también que los leos se dejan llevar por el corazón, y aunque ella sabe que no le conviene, que es una locura y que lo acabará pagando caro, la chica cede ante las millones de atenciones del acuario y decide salir con él contra viento y marea.


La chica se llama Mimi y los acuarios son mi ex y Mr. Perfecto. Porque ya es la segunda vez que me pasa. Esta con menos intensidad y menos pena. Esta más desde la distancia y viéndolas venir, no como el jarro de agua fría de la otra vez. Esta vez sabiendo que es por mi bien.

Sin embargo, no logro comprender, por mucho que me sigue pasando lo mismo, cómo puede ser que los acuarios nunca sepan ni qué van a hacer mañana, te insistan como locos para estar contigo y de repente un día les entre la cordura en la cabeza, comprendan lo que tú llevas diciendo meses y encima sean capaces de cortar contigo y mantener esa decisión.

Entiendo que alguien pueda sentir que la persona que tiene al lado le atrae, le gusta y la quiere aunque no le convenga. Eso me ha pasado. Lo que no me entra en la cabeza es que sean capaces de decidir que entonces es mejor dejarlo y mantener esa decisión.

Yo no podría dejar que mi cabeza mandara de esa manera sobre mi corazón. Simplemente no sé escuchar a mi cabeza cuando mi corazón me pide llamarle porque le echo de menos. No sabría cortar de raíz con algo que me gusta. No sé mantenerme al margen auqnue sepa que no me convienen. Por eso he cedido en las dos ocasiones.


Creo que los acuarios tienen la vida mucho más fácil que los leos. Creo que decidir que una chica no te conviene y ser capaz de cortar con ella aunque lleves meses para conseguirla, seas feliz y la quieras requiere mucho control mental. Y no sé si quiero ser como ellos,pero creo que debe de ser una gran ventaja.

Si yo fuera así nunca habría besado a mi ex la primera vez ni habría salido con Mr. Perfecto. Porque sabía desde el principio que ambos me traerían problemas, que no estaban hechos para mí, que éramos muy diferentes y que lo nuestro no iba a ninguna parte. Pero yo quería estar con ellos en ese momento. Mi alma buscaba la suya y mi cuerpo su calor. Y yo no se negarles eso a ninguno de los dos.

No es que me arrepienta, porque he vivido dos experiencias preciosas que no cambiaría. De hecho, el precio que pago por la última es ínfimo en comparación con lo que me ha aportado.

Con Mr. Perfecto terminé de superar del todo lo de mi ex, me he sentido muy querida y he sido feliz hasta decir basta. Es cierto que ahora estoy triste porque le echo de menos, pero nada preocupante. Por fin una ruptura al nivel de las de mis amigas.

Unas lagrimitas de vez en cuando, un puñetazo en el estómago cuando algo me recuerda a él y penita por la noche cuando me acuerdo de que no va a llamarme. Ni desesperación, ni mundos hundidos ni nada parecido.


Sin embargo, sigo queriendo ser acuario para poder hacer sólo las cosas que me convienen. Quiero poder dejar de pillarme por quienes sé desde el principio que son demasiado diferentes, demasiado difíciles o demasiado poco convenientes. Aunque entonces me habría perdido muchas cosas en mi vida....

Quizás lo de ser leo tenga su parte positiva. He sido inmensamente feliz...

Ahora toca recomponerme un poquito, aprender a no echar de menos a mi Mr. Perfecto y aprovechar los días de sol. Diría que quiero aprender a usar a los chicos para una noche, pero no es verdad. No quiero usarles ni enamorarme. Estoy un poco apática. Quizás sea porque sólo ha pasado una semana, pero por ahora no quiero saber nada de tíos. Quiero saber de mis amigas, de las risas, de las noches bailando y los días tiradas en el parque al sol. Quiero saber de mis libros, mis tardes de compras y mis duchas de agua caliente.

lunes, 6 de abril de 2009

De tardes de sol, tacones y sonrisas perfectas...

He pasado un fin de semana perfecto. Aquí donde vivo brilló el sol con una intensidad desconocida para mí en esta ciudad. Los padres dejaban que sus hijos jugaran con las bicicletas y los patinetes por la calle, los enamorados paseaban su amor parándose más veces de lo normal para besarse, primero con cariño y luego apasionadamente, y los amigos jugaban al fútbol en el parque.
Yo, por mi parte, tenía a mi lado a alguien a quien he tenido que esperar sólo dos semanas, aunque me haya parecido una eternidad. Con poder darle la mano habría sido suficiente para sentir brillar el sol aunque estuviéramos debajo de una tormenta. Y no es un decir, es que realmente mi Mr. Perfecto tiene una manera de sonreir con la que conseguirá cualquier cosa que se proponga. Tiene un algo que dejó con la boca abierta a la chica que nos puso el helado, que hizo que un niño chico se acercara con su balón para pedirle que se lo guardara mientras jugaba "a cosas de niñas" con su hermana y que ha conquistado a mis compañeros de piso.

Supongo que vivir con la sonrisa puesta 24 horas al día y 7 días a la semana es un don que sólo está al alcance de quienes han tenido la suerte de nacer con él. Ese carácter ni se aprende ni se imita. Sólo se disfruta :)

Una noche, cuando volviamos de cenar paseando a la orilla del río, pensé que sería mucho más cómodo caminar por el césped que bordea el camino de piedras sin zapatos. O puede que fuera el vino dulce que corría por mis venas el que lo pensó. La cosa es que me quité los zapatos de tacón que llevaba y comencé a andar por el césped, que para mi sorpresa resultó estar empapado. Mr Perfecto reía sin parar diciéndome que estaba loca, que cogería un resfriado y que pasaría en cama el resto de la semana. En ese momento, el vino que corría por mis venas decidió que ya nos habíamos divertido bastante y me hizo preguntarme -yo sé que con toda la mala idea del mundo- si decía aquello en serio y no le gustaba como era.

Ahora, desde la distancia, veo claramente que exageré, pero en el momento parecía que todo encajaba. Me paré en seco y él se acercó dando un par de zancadas a donde yo estaba, pensado que me había clavado algo en el pie. Bajé la mirada porque no podía enfrentarme en aquel momento a la posibilidad de que no le gustara y fuera a irse de mi lado, era demasiado feliz para dejarle marchar.

Pasaron algunos minutos hasta que me abrazó contra su pecho. Muy bajito me dijo que no pasaba nada y que volveríamos a andar cuando estuviera preparada. La curiosidad pudo con mi miedo y levanté la vista para poder mirarle a los ojos. Enseguida sonrió cuando nuestras miradas se cruzaron. Yo le devolví la sonrisa y entendí que estaba perdida. Sólo con verle sonreir se había ido toda mi angustia. Debía de estar demasiado colada por él para que tuviera tanto poder sobre mí. Y ya no hay marcha atrás. No sé por qué, pero a veces me da miedo. Sólo a veces, porque la gran mayoría del tiempo estoy feliz. Simplemente feliz. Sin aditivos ni mucha compañía, ni fiestas ni grandes planes. De modo discreto por fuera y con mucha paz por dentro.

Al día siguiente, al recordar la escena estando un poco más sobria le pregunté qué pensó que me pasaba cuando me dijo que andaríamos cuando estuviera preparada. Me respondió que había puesto "esa cara de cuando llegaste" y supo enseguida que algo no iba bien. Le expliqué lo que habia pasado y hablamos de ello un rato bien largo. Aunque sonreía cálida y cariñosamente, le faltaba la magia que despliega normalmente. Y me sorprendió que, lejos de sentirme mal, me gustara ese cambio. Hay que saber ponerse serio cuando la ocasión lo merece.

Me repitió diez millones de veces que yo le gustaba mucho, aunque no me lo llegué a creer del todo en ningún momento. Entonces pensé que me había hecho tanto daño mi ruptura anterior que ya no confiaría en lo que nadie me dijera nunca más. Pero entonces, recordé que también con mi ex fui siempre muy insegura. Sonrei encantada de ver que cada vez vivo menos las consecuencias de los últimos meses y voy resurgiendo un poco más como era yo. Una parte de la Mimi de antes y otra mitad nueva. Y me gustó mucho lo que vi. Quien era yo y quien tenía a mi lado. Claro que echo de menos a mucha gente y muchos momentos, pero cada vez estoy más segura de que quienes tengan que volver volverán y quienes no vuelvan es porque ya dieron a mi vida lo que estaban destinados a darme para hacerme quien seré mañana.

Y ni todo acabó en julio ni todo lo que me pase estará relacionado con lo que pasó entonces. Sigue habiendo días malos, pero esos días me entretengo con lo que puedo y trato de ser positiva. Es mucho más fácil ahora. Al final va a ser verdad que se sale. Con el tiempo y la distancia. Pero se sale

martes, 17 de marzo de 2009

Nacida para ser princesa...

Siempre me han dicho que yo he nacido para ser princesa. No sé cómo me las apaño pero siempre consigo que alguien se levante a por lo que necesito, que se cambien los planes por los que yo quería y que me regalen lo que se me antoja. Y no es que lo haga a propósito, simplemente es que tengo esa suerte. La misma que hace que no me llueva cuando viajo, que las azafatas de ryanair me dejen pasar con más kilos de los permitidos y que da la vuelta a la tostada para que no caiga del lado de la mermelada, como le pasaba al pobre Murphy.
Eso ayuda a que mi estado de ánimo sea de permanente felicidad y que mi color preferido siga siendo el rosa. Porque tengo la suerte de haber contado con la ayuda necesaria para dejar de verlo todo negro.

Ha hecho falta tiempo y mucha ayuda. Pero sobre todo tiempo.

Tiempo para asimilar que cuando una cosa se acaba no tiene por qué llevarse consigo todo lo demás. Tiempo para resignarme y comprender que no todo en esta vida tiene una sola causa que atajar para conseguir solucionar un problema. Tiempo para aprender a vivir bien conmigo misma para poder estar mejor con los demás. Y tiempo para abrir la caja de los recuerdos y poder contener las lágrimas.

No sé si algún día no habrá si quiera eso. Si algún día mis ojos no se entornarán emocionados al ver los regalos que me hizo, las fotos en las que salimos y las cientos de cosas que llevan su nombre escrito en mi vida. Por ahora me conformo con no tener que luchar por contener las lágrimas.

Y ante todo, me conformo con poder vivir mi vida. Un clavo quita otro clavo, me han dicho hasta la saciedad. Supongo que será cierto para muchas personas. En mi caso, no tuve la suerte de encontrar a alguien que me hiciera olvidar. He tenido demasiada suerte en todo lo demás. Sin embargo, cuando me fui encontrando mejor y tenía otro ánimo me di cuenta de que igual estaban ahí esas personas preparadas para hacerme olvidar y yo no las vi o quizás no les di la oportunidad.

Hace un tiempo que mister perfecto me besó. Tanto tiempo como hace que se fue a vivir a otro país. Obviamente no podía quedarse, ya sabemos todos aquí que la perfección no existe. Y menos mal, porque alguien dijo en algún comentario que cuando fuera menos perfecto se le podría querer mejor, y no sabeis cuánta razón tenía.

Fue verle agobiado con la mudanza y triste por dejar a los suyos y sentir lo que no había sentido durante días y días de atenciones y cuidados. En este país al parecer también se aplica eso de que nací para ser princesa. Igual que donde él se ha ido.

Y mi vida sigue con su imperfección, pero esta es muy agradable. Me gusta que antes de acostarme el último recuerdo que me venga a la mente sea el de sus besos y no la tristeza de sentirme perdida como este verano.

Por supuesto queda mucho por andar. Por eso no quiero hablar con Mister Perfecto de planes, de definiciones del nosotros ni de cuánto le quiero o le dejo de querer. Aún no puedo. Aún tengo miedo de que mi no-aniversario se esté acercando. Y mientras siga siendo así prefiero estar sola.

Sola pero de esta manera. Con sus besos, sus caricias, mi sonrisa todas las mañanas, esas ganas de hacerle feliz y la cuenta atrás para volver a verle. Parece mentira que esto sea posible. Tanto que tenía miedo de escribirlo aquí, el espacio de aquella Mimi enamorada de su ex.

La distancia es el olvido.

El tiempo lo cura todo.

Por eso espero no encontrarme de frente a mi ex en algún tiempo. Y es que me acuerdo de él cada día, me sigue dando miedo nuestro no-aniversario y a veces siento que aún queda la segunda ronda. Supongo que con más distancia y más tiempo terminaré de cerrar el capítulo del todo. Supongo que puesto que él pasó de mí yo tengo derecho a escribir aquí esto, aunque entonces ¿por qué me sigue dando cosilla? Es como meter en la cama del ex marido a otro hombre. Él se fue. Este es mi espacio. En mi espacio yo escribo lo que quiero. Pero no deja de hacérseme raro. No dejo de sentir que en parte le estoy traicionando. Aunque más me tracionó él a mí dejándome sola. Asi que, si no le gustan las consecuencias de sus actos, ¡Que no mire!

miércoles, 25 de febrero de 2009

Secuelas

Lo malo de que te dejen es que te duele en la autoestima. Se nota en la seguridad con la que andas, en la dirección de la mirada (a los ojos o a los zapatos) y en la manera en la que se mueve las manos al hablar. Se nota en cada uno de los gestos que hacemos. En cada uno de los pensamientos.

Con el tiempo se va superando. Se deja de mirar al suelo para levantar de vez en cuando la vista, se anda de nuevo distraída, se ríe una mientras le explica a su amiga una tontería y no consigue encontrar la manera de representarlo con las manos, se pierde el miedo a hablar con desconocidos, se dejan de forzar las sonrisas al panadero, se vuelve a encontrar sentido a la belleza de las rosas, se enamora una de un día de sol, se mira la nieve de forma diferente, se corre bajo la lluvia, se queda una mirando cómo se van apagando las luces de las otras casas desde la ventana....

Pensará quien me lea que me he vuelto loca. Que las rosas, el tiempo y las luces no tienen nada que ver con la autoestima. Y no le falta razón, pero sé de lo que hablo. Tengo la seguridad de que para estar bien con lo que nos rodea primero hay que estar bien con una misma. Por eso yo no me paré a mirar rosas, ver caer la nieve o apagarse las luces hasta hace poco. Se puede decir que tenía la mirada perdida las 24 horas. Veía sin mirar.

Por eso ahora me alegro de haber recuperado esa parte de mi vida. Echaba de menos el tranquilo placer de disfrutar de mis sentidos. Mirar, oler, tocar, escuchar y saborear.
Mirar las rosas. Porque sigo diciendo que no hay nada más hermoso en este mundo.
Oler el curry. Porque me hace sentir en casa aunque mi madre nunca lo haya tenido en la cocina. Es una de esas incógnitas de mi vida.
Tocarme la nariz. Porque sólo lo hago cuando estoy completamente sumida en mis pensamientos, y cuando salgo de ellos, siempre me descubro a mí misma con el dedo índice recorriéndola de arriba a abajo.
Escuchar Claro de Luna de Debussy o cómo mi vecino intenta una y otra vez la melodía de Titanic al piano tumbada en la cama, con los ojos cerrados y el pensamiento volando.
Saborear una lámina de chocolate muy, muy fina, de esa que tienes que meterte en la boca casi sin tocarla con los dedos porque se derrite.

He recuperado hace poco los placeres de la vida y he aprendido a valorarlos tanto como aprecio los días de sol. Sin embargo, aun me quedan secuelas en la autoestima. Las mismas que me dieron problemas hace ya unos meses con una amiga y que la semana pasada volvieron a aparecer con otra. Pasó lo mismo las dos veces. Hice de un grano de arena una montaña. De un simple comentario un "no te quiero". Las dos veces me sentí tremendamente sola al pensar que estaban enfadadas conmigo, que estaban hartas de mí o que la distancia les había hecho olvidarme. Las dos veces lloré horas como una niña chica de pensar que tb a ellas las iba a perder.
La primera amiga a quien malinterpreté me pidió llorando que dejara de hacerme eso a mí misma y a las demás. Me dijo que tendría que entender en algún momento que él se fue pero los demás van a quedarse. Quise reirme y entonces comprendí a qué se refería. Ahora resulta que he perdido la confianza en los demás o en mi capacidad de manternerles a mi lado.
La segunda amiga a quien malinterpreté me acaba de escribir para solucionar el malentendido asegurándome que me quiere más de lo que yo le quiero a ella. Enseguida he pensado que eso me prometía él cada noche. He querido enmendar el daño que le hice a la primera y pasar esta etapa, superar las pequeñas secuelas que aún me quedan de la ruptura para poder terminar de hacer mi nueva vida, y no le he puesto en duda sus palabras. Al menos por escrito.

Entiendo el daño que puede hacerles que no confíe en ellas.
Entiendo que les moleste que mi suconsciente me haga pensar que pq él me dejo tb ellas pueden irse de mi lado.
Entiendo que no es justo.
Entiendo que ya han sufrido bastante por una ruptura que es mía y cuyo peso no tienen que cargar ellas.
Entiendo que es algo que debo cambiar.
Y, gracias al cielo, tb entiendo que es de las pocas cosas que me quedan en la lista. Ya está casi todo el trabajo hecho. Han pasado 7 meses y medio. Voy tachando tareas, días, objetivos y penas. Ya queda menos. Y más.
Menos por sufrir.
Más por recuperar.

sábado, 14 de febrero de 2009

Feliz San Valentin :)


Hoy es un día de esos señalados para hablar de rosas y chocolate... Así lo marca el calendario.
Yo no quería hacerlo pq estoy enfadada con las fechas desde un 8 de julio. No confio en ellas y no se merecen una entrada en mi blog. Una espera que lleguen con ilusión y ellas te rompen el corazón sin miramientos. Y tengo que reconocer que viviendo enfadada con ellas una es más feliz. Las alegrías te sorprenden porque no te las esperas y los días que tenían que ser buenos y no cumplen tus expectativas no te dejan triste.



Sin duda yo soy quien sufre más con este enfado, porque antes estaba totalmente enamorada de las fechas. De preparar con tiempo los regalos para los cumpleaños, la ropa para Navidad y el plan de los aniversarios. Me gustaba pensar en maneras originales de regalar y celebrar.
En San Valentin esperaba preparada a que llamara a la puerta y le abría sin echar un ojo por la mirilla, para que pudiera ver mi cara de sorpresa por el regalo. Unas veces rosas, otras orquídeas y otras ropa interior. Creo incluso que una vez me regaló un libro. Siempre me regalaba algo aunque yo le dijera una y otra vez que San Valentin era una fecha inventada por El Corte Inglés. Supongo que me conocía lo suficientemente bien como para saber que todo era de boquilla. Que me perdía ver a los chicos pasear por las calles apurados cargando con el ramo y queriendo esconderse detrás por la vergüenza. Que me encantaba ir a las tiendas de ropa interior días antes y ver a todos esos chicos mirando desde lejos los sujetadores, cmo si fueran a morder si los tocaran. Y sobre todo, me volvía loca salir a cenar el 14 de febrero. Eso ante todo. Es como si estuvieras en una boda multitudinaria o algo parecido. Ese día se ha vendido como el adecuado para demostrarlo y, convencidos por el marketing o no, lo importante es que la gente lo hace. Y puedes ver a tu alrededor parejas que se han recordado que se quieren, que han retomado consciencia de lo importante que es la otra persona para ellos. Es como si todos los aniversarios de las parejas de una ciudad coincidieran en un día. Por eso no nos gusta a los soleros, porque una es más consciente de todos los enamorados que hay en el mundo. Se respira amor en el ambiente. Y eso duele.


Es una fecha creada por unos grandes almacenes, vale, pero creo que si hay días mundiales para todo, el amor se merece más que ninguna otra causa su hueco en el calendario. Es la base de todo: de que colaboremos por desconocidos, de que ayudemos a los amigos, de que queramos ser mejores personas... de que existamos. Al final siempre es el sueño de una vida.
Por eso os pongo hoy la declaración de Paz y Luisma, que fue sin largos discursos, poemas, rosas, anillos o chocolate. Porque puedo ser una tonta que defiende que el día de San Valentin es precioso, pero eso no quita que no crea que el amor verdadero, el sincero, es el de cada día. El que te pilla en el ascensor, como les paso a ellos...


PAZ- En esa nota te decía que estaba enamorada de ti y que me encantaría pasar el resto de mi vida contigo, ¿y sabes por qué?, porque en todos los recuerdos felices de mi vida estás tú.
LUISMA- ¿De verdad que sientes eso por mi?
PAZ- Sí…¿estás llorando?
LUISMA- ¿Qué quieres que haga? Nunca he conseguido nada de lo que me he propuesto, todos me decían que dejara ya de soñar, que tú eras inalcanzable, que yo era demasiado tonto para ti, y justo cuando me olvido de ti me doy cuenta de que los tontos son ellos, porque los sueños se cumplen, porque tu eres mi sueño.


P.D: Sí, Mr Perfecto me llevó ayer a la oficina un ramo de rosas perfecto.
Primero porque era un ramo de 12 rosas rojas rodeadas de hojas verdes. Sólo eso. Sin papel, sin otras flores y sin bolitas blancas de esas que se ponen para adornarlos. Mis preferidos!!! A veces me pregunto si sabrá leer la mente...
Segundo porque es tan pequeñito como el ramo de rosas que utilizan las novias en las bodas y lo suficientemente discreto como para que no llamara la atención en toda la mañana que se pasó junto a mi ordenador.
Y tercero porque fue sin pedir nada a cambio. Vino con su sonrisa, sacó el ramo de detrás de la espalda, me lo entregó, me sonrió de nuevo, me deseó feliz San Valentin, me guiñó un ojo y se fue. Yo luego quise invitarle a un café por el detalle y dijo no saber a qué me refería.
¿La parte negativa? ¿Tiene que haberla? ¿Seguro? Vaaale... ahora que cae la noche me acuerdo de mi niño... y le echo de menos... :(

martes, 3 de febrero de 2009

No es una coincidencia

No es una coincidencia que mi última entrada no tuviera foto. Fue la primera vez que no busqué absolutamente ninguna palabra para encontrar la imagen adecuada. No había nada que pudiera explicar, no la pena ni el dolor, porque habían sido mayores antes y había encontrado alguna foto en blanco y negro que pudiera acompañar al texto, si no la mezcla de sentimientos que tenía aquel día.
Realmente podía recordar cómo los rayos del sol calentaban mi piel y los pétalos de las rosas de aquel quiosco, al igual que sentía el pánico en el estómago al comprender que los días pasan y que le he perdido.
Hoy os escribo delante de una ventana. No es una coincidencia. Quería poder ver las luces de las casas de la colina iluminadas. Son tantas y tan diferentes que me ayudan a comprender que hay muchas personas en este planeta, que todas han tenido sus problemas y han seguido adelante y que también mi vida encontrará de forma natural la manera de salir de aquí y dirigirse a algo mejor. También intento recordar que detrás de esas casas está la montaña, imperturbable por muchos siglos que pasan. Y seguirá ahí en noviembre cuando la nieve no me recuerde a él y me vaya a hacer snow. Quizás por entonces también pueda hacerme unos nachos con queso o ir a nuestro cine.
Y no es que ahora esté rechazando hacerlo por miedo a que me duela, es que ahora se me coge un nudo en el estómago sólo de pensarlo. No me apetece. No quiero hacerlo. Hay muchas cosas que hacer en esta vida como para hacer aquellas que no quieres.
Supongo que tampoco es coincidencia el que yo entre en Youtube buscando una canción que se llama "It´s my party" y que termine en el trailer de una fan sobre New Moon (el segundo libro de la saga de crepúsculo que recomiendo a absolutamente todo el mundo). Y tampoco es coincidencia que este video que os dejo hable de una chica a la que su novio abandonó. Por otros motivos, porque en la literatura el que se va siempre lo hace por el bien de la chica, pero se acerca a expresar lo que se siente.
Hay dos cosas que quiero decir respecto al video. La primera es un recuerdo con el que llevo debatiéndome ya algunos años. Yo estaba en primero de ESO cuando en la primera página del tema de lengua, de esas que viene una foto muy grande y unas preguntas sobre la vida para dirigir un poco el interés de los alumnos, preguntaba si creíamos que una imagen valía más que mil palabras. El profesor me hizo aquella pregunta a mí, de entre toda la clase, y no creo que aquello fuese una coincidencia. Yo lo negué. Acaba de leer el libro "El jardín Secreto" y la película me había parecido una triste representación. Por supuesto que no se pueden comparar porque no tienen la misma duración, pero es que el jardín de mi imaginación no lo habrían podido representar ni de tener mil años para mostrar imágenes. Pero no le dije nada de eso al profesor cuando me dijo que no tenía razón, y que las llamas de un incendio impactarían mucho más que cualquier narración al respecto. Creo que entonces me convenció. Por aquella época los profesores estaban revestidos de un aura especial para mí. Pero ahora estoy convencida de que una imagen no vale más que mil palabras. Creo que el sufrimiento de Bella, que es el mío también, sólo puede comprenderse cuando se lee el libro. Sólo entonces una entiende la unión que tenían y cómo puede ella sentirse de sola. Hasta que punto vive sin querer vivir. Por eso creo que he elegido este video de entre los muchos que he visto de New Moon, porque aquí estan las palabras mejor elegidas. Al menos para mi gusto.
Además, quería aclarar un segundo aspecto de este video. Me extrañó mucho al principio que no contara cómo termina el libro, que no hubiera final feliz. Queda abierto. Termina diciendo que ella encuentra a otro que resulta no ser lo que ella esperaba, pero que a pesar de todo le quería. Me parece que tampoco eso es una coincidencia. Si el video que más me ha gustado no tiene fnal feliz, es que igual ya no estoy tan segura de lo que quiero. Echo de menos lo que tenía y querría vivir de nuevo aquellos días, pero no esoy tan segura de querer mezclar eso con mi futuro. Al menos hoy.
Dicho sea de paso, hoy mi visión de Mister Perfecto se acercaba más a la que todos tienen de él. Desde luego no puedo negar que es guapo... Y es muy agradable que siempre esté sonriendo... Aunque cada vez que hablo con él me pregunto qué querrá. La verdad es que no sé por qué me preocupa, porque tp es que yo quiera nada de él... Al menos por ahora...
http://www.youtube.com/watch?v=RzR0lMRWDWQ&feature=related

P.D: Teneis que enseñarme a poner un video aquí!!!! Que horror!!! Por ahora dejo el link....